sábado, 22 de octubre de 2011

Conclusión: No perdamos el TIEMPO


No sabía que hacer. Pensaba dejar este blog con la última entrada de Víctor. O quizá plantearme hacer yo una entrada, no sé si “final” (si, he borrado esta palabrota, la he pasado a minúsculas, la he entrecomillado y aun así me entran ganas de darle al retroceso e irme al sofá a ver el culebrón), eso ya depende de vosotros. Como ya he leído unos cuantos comentarios con un a-Dios y también han habido algunas personas que casi me han pedido permiso para incluir los suyos, me he decidido por la segunda opción.
Los que aquí nos hemos quedado seguimos VIVIENDO con Víctor. Ese Víctor con barba (ver fotos entrada 1/11/2008), ambicioso de sí mismo, incapaz de pedir ayuda, retraído y observador, que parecía que no estaba cuando era el motor de tantas cosas y al que siempre le faltaba un rato para hacer todo lo que quería... hasta que le asustaron con eso de que SE LE ACABABA EL TIEMPO. Entonces decidió elegir qué cosas eran importantes, qué era lo que en el fondo le gustaba y resultó que empezó a VIVIR. El tema laboral desapareció como por arte de magia, tantas cosas imperfectas que exigía hacer mejor pasaron a ser chorradas y las personas que nos rodeaban ya no tenían algunos defectos sino ¡tantas virtudes! Y su pasión: la cerámica, a lo que dedicó todo el TIEMPO del mundo. Aquello a lo que antes le desesperaba tener solo los sábados por la mañana. Ahora tenía MÁS TIEMPO para ir al taller, incluso montarse el suyo propio, y así lo hizo, gracias a su AMIGO Paco. Ya tenía TODO EL TIEMPO para sus AMIGOS y para el barro. ¿De qué sino se habría atrevido “Don imperfecto” a hacer un torso como manolito, una escultura de Laura y yo abrazadas (ver foto entrada 14/12/2009), que parecía un prefacio de como vivimos hoy, e incluso un busto suyo? ¿se puede ser más feliz? Claro, sin tener MIEDO, pero ese sentimiento forma parte de la VIDA.
Han sido casi cuatro años muy duros. Yo aterrorizada, intentaba mediar entre el cáncer y mi marido y entre el cáncer y mi hija. Víctor enfermo pero vivaz. Yo admirada por la FUERZA de la persona con la que he vivido casi 23 años (exactamente la mitad de mi vida). Ya habíamos tenido escuela: mi padre paso treinta años con esclerosis múltiple y una inmortal sonrisa en la cara. Laura confundida. No podía entender que su padre estuviera malito y siguiera malito a pesar de ir tanto al médico: “¿Cuando se va a curar el papi?”. De no haber sido por Laura quizá hubiera sido más fácil imaginar que, de pronto, teníamos 80 años y dejarnos caer. Pero ahí estábamos los tres JUNTOS. Ahora aquí estamos las dos JUNTAS a la sombra de Víctor.
A pesar de todo yo necesitaba un “agarredero” cerca. Desde el primer momento me sentí apoyada por esa AMIGA con la que contaba y por otros de los que no creía poder esperar tanto y que me sorprendieron: ¡GRACIAS! a los AMIGOS (¡ay bilbaíno! ¡le has dado tanta VIDA!), a los cercanos, a los que os acercasteis, a los que seguís este blog y a los que no supisteis como acercaros pero que estabais ahí. Sin vosotros, sin vuestros ánimos... ¡os debemos tanto!
Majo.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

algunos hemos recibido mucho más de lo que hemos dado. Incluso hasta un poquito de nuestra historia en "azul". No le diremos adios, está al otro lado de la pared y volverá o nos llamará en cualquier momento. No llamará por teléfono,al menos, a mi no. Pero siempre me dijo que no le gustaba.

SOL dijo...

Majo, mi abrazo más cariñoso para ti y tu niña preciosa, se llama igual que mi hija, siempre tendré a Víctor en mi recuerdo, nos dió a todos sus seguidores una lección de humanidad y sabiduría. DEP

Isabel Franco dijo...

En enero de 2008 me diagnosticaron un cáncer de mama. Ese fue el primer momento en que descubrí que 'se me acababa el tiempo' como a Víctor.

Entonces me dispuse a buscar información en la Red y, pocas semanas después, tenía la gran suerte de encontrarme con su blog.

Leí a un hombre fuerte y humano, decidido y culto, sensato y humilde, pero sobre todo a alguien que como yo estaba viviendo esta experiencia de una manera descarnada.

Hasta hoy no he sabido de su muerte, la semana pasada estuve hablando de él como si siguera vivo, y me conmueve haber perdido a un compañero de batallas. Ahora estoy un poco más sola en esta lucha, pero conservo intactas en la memoria sus expresiones, sus palabras, su pasión por la vida y por su mujer y su hija.

Allá donde se encuentre tu corazón, seguirás vivo, pero también lo estás en los corazones de quienes, desde el silencio, estuvimos pendientes de ti, de lo que decías y de cómo vivias estos años.

Anónimo dijo...

Siento mucho vuestra pérdida. Mi padre murió hace justo un año y cuatro días, y desde que estaba enfermo (casi 3 años ya...), gente como Víctor y sus blogs han sido un verdadero apoyo para mí.

Siento no saber bien qué decir... ni he comentado asiduamente en la página (como veréis no soy ningún portento literario), ni mucho menos le conocía en persona. Simplemente me gustaba (y me gusta) leer habitualmente a gente como él y vosotros, que valora lo importante de verdad en la vida. Con tanta fuerza, valores, y amor dentro, como para plantarle cara a toda la mierda que va apareciendo en el camino.

No sé...la angustia de la enfermedad, lo que deriva de ella, eso...eso es lo peor y lo que corroe el alma y desgasta y desgasta...pero acaba dando paso a una tristeza calmada, que mezclada con el recuerdo, siempre empuja de nuevo hacia adelante.

En fin, uno intenta reconfortar, pero siempre cree que las palabras no acaban de expresarlo, o hasta a veces toman un sentido que no es. Sólo quería dejar constancia de que habéis ayudado a gente que no conocéis ni conoceréis nunca. Y que esa gente, en algún momento importante de su vida, ha pensado en vosotros para coger fuerzas y aplicarlas en sus historias, y eso, a mi entender, creo que es algo bonito.

Mucha fuerza para las dos, y a por todas.

B.

Cris dijo...

Paradójicamente, qué gran lección de vida nos ha dado Victor.

Gracias Majo, yo que no soy creyente y necesito de vez en cuando guias y referencias vitales encontrarme con gente como vosotros supone un bálsamo para mi espíritu.
Hasta siempre Victor, gracias por existir.

Elena dijo...

Conocí a Victor a través del blog de cerámica, luego he visitado este blog de vez en cuando.
Lo siento muchísimo, un abrazo para toda la familia.

Doria dijo...

Me acabo de enterar de la triste noticia, Majo, mi más sincero pésame, ojalá pudieramos ayudar a los que os quedaís...
Me sumo a todos los comentarios de los demás, al gran Victor: ha sido un honor haberte conocido aqui en la tierra, en esta dimensión, porque yo si creo que estás aquí, pero de otra manera, se que estás cuidando de los tuyos, dándoles fuerza y aliento, aunque para que negarlo, si para mi ha sido un palo que traspases nuestra dimensión, no quiero imaginar lo que deben sentir los tuyos.
Victor, ¿Hay algo que pueda pedirle a Manu para que no se marche?

ESCARLATA dijo...

La certidumbre de que Victor nos ayudo a muchisimos sera para siempre vuestro talisman
Un beso muy fuerte y hasta siempre

ESCARLATA dijo...

feliz navidad Majo, os lo deseo de todo corazón a ti y a tu hija. Seguro que muchos de nosotros os recordaremos con afecto estos dias, un beso muy fuerte a las dos

HispanyWorld dijo...

Como ya digo en mi anterior comentario: llego tarde para todo, pero aún así y sin conocerte... un fuerte abrazo para tí y un gran beso para tu hija. A Víctor ya le he dado "lo suyo".

Anónimo dijo...

Mariajo: Muchos nos acordamos de Victor el lunes. ¡Hubieran sido 51 y han sido -3!
Besos a las dos.